Nada es lo que parece

Esa fue la primera y única conclusión nítida que saqué en blanco tras cerrar el libro.
¿Que es verdad y que no? No existen dos interpretaciones verdaderas de una misma cosa, de ser así, una de las dos sería mentira. Si yo digo que es blanco y tu dices que es negro, uno de los dos se equivoca (o los dos). Pero... El mundo tiene tantas interpretaciones como personas haya viviendo en él, distintas personas pronuncian distintas opiniones sobre una misma cosa. Y de esta variedad de ideas, de opiniones, de creencias, nacen personas que se dedican a estudiar estas peculiaridades... Éstos son los llamados filósofos. Estuvieron más de 2000 años intentando descubrir cual era la causa de este fenómeno. Y lo consiguieron, sin embargo , no os voy a explicar cómo, porque es un historia muy larga, pero si os puedo contar que después de descubrirlo propusieron hallar un método en el que todas las opiniones e interpretaciones fuesen las mismas y fuesen las reales. A esto se le llamó ciencia. La ciencia lleva muchos años interpretando de la manera más real posible tanto la naturaleza que nos rodea como a nosotros mismos. Y a lo largo de su historia se desmintieron  muchas interpretaciones que para asombro de los científicos todos los humanos tenían por igual. Existen miles de ejemplos, los más conocidos son: Que la tierra era redonda y no plana, que los seres vivos evolucionaron, que la materia está formada por átomos, que los seres vivos están formados por células...
Pero hay una creencia, una opinión, una interpretación del mundo que la ciencia lleva años sin poder desmentir, pero tampoco probar, ya que carece de consistencia teórica alguna, es decir, algo que no existe porque  no depende de si está o si no está, de si es o si no es... solo depende de si te lo puedes imaginar o no. Y en el mundo de la imaginación la ciencia no puede ni demostrar ni rebatir nada... Si señores estoy hablando de DIOS.

Continuara...

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