Existen cientos de discursos de como hacerlo:
Los pocos discursos institucionales en esta dirección son los que defienden que el pueblo debe utilizar únicamente las herramientas democráticas existentes ya que son las únicas vías legítimas para cambiar el panorama. Siendo realistas en la democracia de este país las vías democráticas efectivas para derrocar al poder legislativo-ejecutivo se resumen en una conclusión muy simple: Espera sentado hasta las próximas elecciones y no te equivoques esta vez.
En el extremo opuesto se encuentran los discursos maximalistas. Sencillos, radicales y seductores. Una forma fácil de atraer la rabia de un pueblo que nunca supo de política y que en muy poco tiempo ha dejado de ser clase media para ser pobre. Su construcción es simple, solo hay que señalar a un enemigo causa de todos los males y llamar a la revolución que será la solución que nos llevará a un idílico mundo donde ya no existirán las maldades el capitalismo.
Hay un tercer gran grupo. Un tipo de discurso muy sesgado pero realista. Un discurso que nace de la cercanía con las consecuencias del problema. Un discurso comprometido y coherente que emerge de los movimientos sociales y las plataformas de afectados. Sesgado porque solo comprenden una parte del problema, la que les afectan a ellos directamente y la que mejor conocen. Comprometido pues no es un discurso que empieza por ellos mismos, quien pronuncia el discurso es el primero en ponerlo en práctica y llevarlo a cabo. Y coherente porque nace de un trabajo diario y de las experiencias que viven día a día. No es un discurso basado en estimaciones, suposiciones o solo teoría, sino de la práctica continua.
Pero pequeñas luchas aisladas, si no se coordinan, jamás tendrán la fuerza suficiente como para derrocar un sistema tan grande y estructurado como el que tenemos en frente. Esos grupos aislados deberían coordinar y unir, no solo sus luchas, sino sus discursos, sus objetivos y porsupuesto sus acciones.
Pues bien, a continuación hago un pequeño análisis de que estrategia me parece la más adecuada para que estos pequeños grupos derriben al sistema establecido y que acciones y discursos necesitan llevar a cabo. A grandes rasgos deberían hacer dos cosas que están muy relacionadas:
- Eliminar los apoyos que sostienen el sistema
- Crear alternativas
-Apoyo social: Para que un sistema sea estable necesita apoyos, que clasifico en dos grupos:
- Apoyo activo: Se recibe de aquellos que comparten los mismos intereses que el sistema y por tanto le ayudarán de forma permanente y activa. Puede ser un apoyo ideológico (justificar las acciones o la praxis del sistema), un apoyo mediático, o un apoyo de participación (por ejemplo: en un sistema "democrático" sería votar).
- Consentimiento: Se recibe de aquellos grupos que aún no compartiendo los mismos intereses, consienten la existencia y los actos de el sistema, ya que, o les resultan indiferentes, o bien les perjudican pero debido a su estado de alienación o de complejo de inferioridad (llamo así al sentimiento de "Esto malo que me hacen me lo merezco") ven los actos como coherentes e incluso necesarios.
El segundo punto, crear alternativas, es sencillo de entender, si por algún casual se consigue derribar al gobierno o al sistema habrá un gran problema, un vacío de poder.
Y para evitar que se vuelva a instalar el antiguo sistema tendrá que haber uno nuevo (no solo en la teoría sino en la práctica) para reemplazarlo, y evitar así que la comodidad de "más vale malo conocido, que bueno por descubrir" suponga un argumento para los defensores del sistema en decadencia.
En segundo lugar, el hecho de que existan alternativas concretas a pequeña escala que pongan en duda el funcionamiento del sistema actual impuesto supone una revolución en la manera de ver las cosas por parte de los subyugados a dicho sistema. Y supone una ruta de actuación sobre la que se puede basar el cambio.
Éste proceso es lento, requiere de mucho tiempo, y pequeños pasos en acciones concretas, próximamente os voy a ir mostrando algunos ejemplos sobre los pasos que se están tomando para acabar con la injusticia que impera en estos días.
Modificar los modelos de financiación hasta ahora impuestos para que se puedan llevar a cabo proyectos que no le interesen al gran capital:
"Banca ética" "Crowdfounding"
Desobediencia civil que obligue al gobierno a cambiar sus políticas:
Ejemplo2: "Negarse a pagar impuestos injustos"
Plantear nuevos modelos económicos como alternativa plausible:
Ejemplo3: "Economía del bien común"
Cambiar de bando el "Cuarto poder":
Ejemplo5: "Medios de comunicación alternativos"
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