Arte o filosofía, el necio es quien no lee.

Charles Baudelaire:

Se encontraba mi cuna junto a la biblioteca,
Babel sombría, donde novela, ciencia, fábula,
Todo, ya polvo griego, ya ceniza latina
Se confundía.

Yo era alto como un infolio.
Y dos voces me hablaban.

Una, insidiosa y firme:
«La Tierra es un pastel colmado de dulzura;
Yo puedo (¡y tu placer jamás tendrá ya término!)
Forjarte un apetito de una grandeza igual.»
Y la otra:

«¡Ven! ¡Oh ven! a viajar por los sueños,
lejos de lo posible y de lo conocido.»
Y ésta cantaba como el viento en las arenas,
Fantasma no se sabe de que parte surgido
Que acaricia el oído a la vez que lo espanta.
Yo te respondí:

«¡Sí! ¡Dulce voz!» Desde entonces
Data lo que se puede denominar mi llaga
Y mi fatalidad.

Detrás de los paneles
De la existencia inmensa, en el más negro abismo,
Veo, distintamente, los más extraños mundos
Y, víctima extasiada de mi clarividencia,
Arrastro en pos serpientes que mis talones muerden.
Y tras ese momento, igual que los profetas,
Con inmensa ternura amo el mar y el desierto;
Y sonrío en los duelos y en las fiestas sollozo
Y encuentro un gusto grato al más ácido vino;
Y los hechos, a veces, se me antojan patrañas
Y por mirar al cielo caigo en pozos profundos.
Más la voz me consuela, diciendo:

«Son más bellos
los sueños de los locos que los del hombre sabio». 




Ángel González:Alocución a las veintitrés

Ciudadanos perfectos a estas horas,
honorables cabezas de familia
que lleváis a los labios vuestra servilleta
antes de pronunciar las palabras rituales
en acción de gracias por la abundante cena:

vuestra responsabilidad de sólidos pilares
de la civilización y de Occidente,
del consumo de bicarbonato sódico
y del paternalismo hacia la servidumbre,
exige de vuestra parte
cierta ignorancia de hechos también ciertos,
un esfuerzo final en bien de todos,
la tozuda incomprensión de algunas realidades,
la fe más meritoria, en resumen,
que consiste
en no creer en lo evidente.

Yo podría jurar que la tierra está fija
-ya lo juré otras veces-
y que el sol gira en torno a ella;
yo podría negar que la sangre circula
-lo seguiré negando, si hace falta-
por las venas del hombre; yo podría
quemar vivo a quien diga lo contrario
-lo estoy quemando ahora-.

No es que sean importantes los asuntos
objeto de polémica:
lo importante es la rígida
firmeza en el error.
Pues las mentiras viejas se convierten
en materia de fe,
y de esa forma
quien ose discutirnos
debe afrontar la acusación de impío.
Con esto,
y una buena cosecha de limones,
y la ayuda impagable de nuestros coaligados,
podemos esperar algunos lustros
de paz como esta de hoy,
en una noche
semejante a esta de hoy,
tras una cena
lo mismo que esta de hoy.

Tal como siempre, pues, pedid conmigo:
Más fe, mucha más fe.
Que en cierto modo,
creer con fuerza tal lo que no vimos
nos invita a negar lo que miramos.

Los medios de desinformación

La publicidad nos rodea e intenta captar nuestra atención todos los días, miremos donde miremos hay publicidad. Los publicistas usan muchos métodos para persuadir y llamar la atención del cliente en todo tipo de lugares y de momentos. El ciudadano termina desinteresándose por todo aquello que considere publicidad ya que la mayoría de las veces esta no le aporta nada y crea unos hábitos, digamos, de desinterés.
El publicista, claro está, seguirá buscando nuevos métodos efectivos de llegar al cliente.
Todo esto es un gran obstáculo en el campo de cómo hacer llegar la información realmente importante y de calidad al ciudadano, sin que este la descarte como si fuera una mera llamada de atención sobre algo insulso y de poca importancia.

El gran problema de hacer llegar la información importante al público es el poder de los medios sobre la comunicación, si al medio de comunicación no le interesa publicarlo, no lo publica, y así el ciudadano ignora.Pues como popularmente se dice “la revolución jamás será televisada”, porque los medios comunicaran la información que les convenga. Porque como sabemos, los medios tienen patrocinadores, y claro está, no es de buena educación “morder la mano de quien te da de comer”, así miles de noticias se quedan en sucesos conocidos por pocos, aun afectando a muchos; mientras el ciudadano (y esto es muy importante) se cree informado de todo. Y lo que es peor, desconfía de la información procedente de otra fuente que no sea oficial, decantándose así, ante la duda, por la de los medios.

Esto conlleva a otro gran problema: la gente no busca información. La información nos llega, nos bombardea por doquier por lo que, ¿para que molestarse en buscar más? Si nos queremos enterar de lo que pasa en el mundo supuestamente basta con comprar un periódico, ver la televisión o simplemente encender la radio. Pues no, la información que se nos ofrece es muy limitada, y poco precisa, eso ya sin tener en  cuenta si esta bien contrastada o hay algún error.

Siguiendo con los medios de comunicación, he aquí dos de los más graves errores cometidos por ellos, la falacia del hombre de paja y el subjetivismo en las noticias, que eso es peor que no informar, es informar mal.
La falacia consiste en poner en boca de otros, palabras que no ha dicho, y esto se hace con demasiada frecuencia, jamás exageradamente pero si cambiando ligeramente el sentido de lo que se dice, haciendo que el lector entienda que la posición del orador es otra. Hay un lema en periodismo que dice “que una mala noticia no te evite un gran titular”, y así volvemos al mimo problema del principio, captar la atención del lector sobre una noticia de contenido realmente importante resulta cada vez más difícil ya que las noticias irreverentes también poseen titulares verdaderamente jugosos.

El subjetivismo consiste en dar o quitar importancia, señalar a unos u otros culpables, pero todo dentro de la verdad objetiva de una noticia. Por ejemplo una misma noticia contada por distintas fuentes puede hacer que una noticia suene trágica, fantástica, o simplemente que como una noticia más en lo cotidiano de la vida.

Todo esto sin contar con la información que los medios nunca llegan a  conocer, ya que hay mucha que se esconde de la opinión pública pero no por los medios, sino por los propios implicados y jamás llega a conocerse por prácticamente nadie.
Así vemos toda la información que el ciudadano ignora por voluntad propia, o de otros. Y eso si sin ni siquiera hablar de censura en ninguno de estos casos.

EGOISMO
Esta barrera de la información que se ciñe sobre uno, separa tu realidad de la realidad de otros, creando así una barrera metafórica llamada egoísmo. Idealmente, una persona madura, dice lo que piensa, piensa lo que dice, y piensa sobre lo que conoce. Pero lo que sabe es limitado, sabe lo que le enseñan o aprende de su entorno, porque debido a esa gran avalancha de información no necesita buscar información nueva o diferente ya que no le hace falta para vivir a la par de la sociedad que le rodea donde encogerse de hombros o desentenderse del problema son métodos demasiado eficaces como para tener que preocuparse en buscar una solución a éste.
Y lo único que le mueve a informarse es que ese problema le afecte directamente.
Pero el ser humano para desarrollarse necesita aprender, porque cuanto más sabe a conclusiones más desarrolladas llega y más problemas puede solucionar… Pero claro en una sociedad egoísta  los problemas no van más allá de si mismo pues es su realidad más cercana y que más entiende y necesita: el trabajo, la novia, la familia, amigos, estudios, buena salud, colesterol bajo, hipoteca, coche, planes de pensiones, desgravación fiscal… ir tirando mirando hacia delante hasta el día en que la palmes. Y el tiempo que sobra, lamentablemente, no se utiliza para seguir aprendiendo sobre las realidades de los demás sino para tu propio ocio.

¿Porqué no veo la televisión?

Ver la televisión es la segunda actividad que más horas diarias ocupa a los europeos y norteamericanos después que dormir. Y esto es preocupante porque la televisión afecta a la sociedad de una manera directa y eficiente. En comparación, el número de gente que ve la televisión a diario en contra de la que lee libros, periódicos y escucha la radio; es abrumadora, aunque sumásemos los porcentajes de éstos últimos.
Hay una nueva generación que no está enterada de nada que no haya salido por la televisión, y empiezan a creer en las ilusiones que fabrica y en los mensajes que envía, y mucho peor aun… le hacen caso: visten según les dicen, comen según les aconseja, crían a sus hijos siguiendo sus normas, y toman el estereotipo de persona que sale en las series y películas como algo “normal”. No sabemos que tipo de patraña de la que sale por la tele está siendo canjeada por la verdad.
La televisión es entretenimiento, no verdad, y lo peor aun, es un negocio. Por ello mismo los espectadores no cuentan como personas, sino como números, los magnates de la empresa televisiva se aferran al principio de vulgarización, y les funciona. Método que definió un personaje no precisamente democrático:
“Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al nivel del menos inteligente de los individuos a los que va dirigido” Adolf Hitler, Mi lucha.

Ejemplos como el cierre de la CNN para dar paso a gran hermano 24 horas lo confirman. Tienen el mismo sistema de funcionamiento que los restaurantes de comida rápida, lo importante es vender mucho haciendo comida ,que aunque sea una mierda, le guste a mucha gente y no implique ningún sacrificio, ni siquiera esperar por ella. Justo por eso la televisión tiene tantos espectadores, no hace falta echar a correr, hacer ningún esfuerzo… ni siquiera necesitas pensar, te lo dan todo masticado para que solo tengas que tragar información. Así terminamos conociendo una cantidad ingente de información estúpida e inútil, miles de palabras, hechos, cosas que no nos sirven más que para saber que existen. Infoxicacion lo llaman, o al menos eso acabo de escuchar en un anuncio de coches, creo que es la primera vez que un anuncio me enseña algo que sea medianamente útil. No nos damos cuenta del poder de la televisión. Ésta puede ser la fortuna o la ruina de políticos, abogados, empresarios... ¿Por qué? Muy sencillo, ¿para que contrastar la información que te dan? Eso implicaría levantarte del sofá, buscar noticias y tener que leerlas, ¿cansado verdad? Entonces sigue ahí sentado mientras te llenamos de información estúpida cual globo, para que seas feliz en un mundo de ilusiones y fantasías. El ser humano actúa en gran parte por imitación: si al protagonista de la serie le salió bien lo que hizo, a ti perfectamente también podría pasarte, por eso hay niños en estados unidos que se tiraron de la ventana para volar como superman… Juzguen ustedes mismos, hace no mucho hubo una indignación nacional contra la una nueva generación… los nini, Y no se dejaban de oír comentarios como: los jóvenes están mal acostumbrados, mimados, así va de mal España etc. Pero se acabó demotrando hace no mucho que solo es un 1% de la población juvenil la que es nini, pero claro… salía tanto por televisión: que si en callejeros, que si en el telediario, que la población acabo creyendoselo… pero no solo eso, también ocurre al revés, ¿han oído hablar de la revolución de Islandia? ¿No verdad? ¿No saben que pacíficamente han encarcelado a los banqueros que los han llevado a la crisis y por referendum se han negado a pagar la deuda externa?... pues esto pasó hace no más de un año, claro pero no interesa que salga en la televisión porque ¿como vas a decir que mientras que España remunera a los bancos en otras partes del mundo están encarcelando los dirigentes de estos por exactamente lo mismo?… 

Hay muchas más cosas que os podría contar, pero seria extenderme demasiado, solo os quería decir porque no veo la tele… creo que ya he dicho suficientes razones. Ahora tú decides…